Un tercio de los menores no acompañados que llegan a Sicilia, la puerta de entrada en Italia más usada por la inmigración ilegal, acaba escapando de los centros de acogida que las autoridades han dispuesto para ellos, según un estudio de la división italiana de la ONG Save the Children.
Desde mayo y hasta el 15 de septiembre de este año, los centros de acogida de Sicilia han registrado la llegada de 1.117 menores extranjeros no acompañados, en su mayoría procedentes de Lampedusa -una pequeña isla a 205 kilómetros-, de los que 333 han terminado escapando, asegura la ONG en una nota de prensa divulgada hoy.
Del millar de jóvenes que llegaron solos a Sicilia en los últimos meses, un 89 por ciento son chicos y el 11 por ciento restante son chicas, en su mayoría procedentes de Palestina y de países africanos como Nigeria, Somalia, Eritrea o Ghana.
‘El alto número de fugas es señal de una incapacidad del sistema de acogida de ofrecer perspectivas de futuro y respuestas adecuadas a estos jóvenes inmigrantes’, explica en la nota Valerio Neri, director general de Save the Children en Italia.
‘Pero sería equivocado culpar de esta cifra sólo a las comunidades (de acogida), que a menudo lo hacen lo mejor que pueden, o a las autoridades de Sicilia. Es todo el complejo sistema de acogida el que debe ser mejorado y en parte replanteado’, añade.
Save the Children apunta a la escasa información sobre la ley italiana y al retraso en los procesos de búsqueda de tutores legales como algunas de las causas de que los jóvenes inmigrantes no acompañados escapen de los centros de acogida.
La ONG exige centros de acogida menos concurridos, la agilización de los procesos de tutelaje y la creación de una red efectiva entre los refugios que garantice una asistencia eficaz a los jóvenes que llegan sin compañía a Italia.